Detrás de la Montaña (Solo para Violoncello) - por Sergio Castrillón


  Sergio Castrillón (Colombia)



Detrás de la Montaña es una pieza en notación gráfica (graphic scores) creada por el músico colombiano Sergio Castrillón. La obra plantea la exploración del instrumento a través de las múltiples posbilidades del y la improvisación [[R



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Las granadas de Lozano - por Luis Alberto Arellano


 
Luis Alberto Arellano (Querétaro, 1976)



I

En últimas fechas pienso mucho en la labor de traducción de dos personajes señeros de este arte en México: Guillermo Fernández y Rafael Lozano. De Guillermo Fernández hay poco que añadir a su gran labor como difusor de la literatura italiana. Releo constantemente sus traducciones de Eros Alesi, Mamá Morfina, y salgo siempre asombrado de la pericia lingüística con que sortea dificultades que a otros hubieran hecho retroceder.
            Rafael Lozano (Monterrey, 1899) es una figura más oscurecida por el olvido. Tuvo una gran labor como difusor de la literatura europea del momento a inicios de los años 20 del siglo pasado. Mientras vivía en París entró en contacto con la idea de renovación artística que aún no tomaba cuerpo en lo que ahora conocemos como las Vanguardias históricas. Su refinado gusto cosmopolita lo llevó a entrevistar a Gide, a Tzara, a Francis Jammes, a Marinetti, durante la primera mitad del año 1921. Basta ver sus artículos en El Universal Ilustrado, para darse cuenta que se trataba de un joven con un espíritu sensible y una inteligencia notable. También animó una revista que se llamó Prisma, y que estaba dedicada exclusivamente a la difusión y discusión de la poesía. Dos terceras partes del material incluido en los 8 números que duró la revista era material traducido. Todo esto antes de cumplir los 25 años. Uno de sus grandes aliados en esta empresa, el otro era Guillermo de Torre, fue Fernando Maristany. Maristany fue un traductor consumado de diversos idiomas, y desde la atalaya de la editorial barcelonesa Cervantes, dio a conocer diversas colecciones de poemas ingleses, franceses, italianos, portugueses, entre otros. Así, es casi natural que Lozano comenzara a traducir él mismo poemas del francés y del inglés. Su primer trabajo en este ramo fue una traducción de poemas de Carl Sandburg y unas canciones de Maeterlinck para el primer número de Prisma. Este fue el inicio de un largo periplo de traducciones que incluyen a Edgar Allan Poe, Paul Verlaine, Amy Lowell, Anatole France, Albert Samain, Jean Moreas, Omar Khayyam y Rudyard Kipling, entre otros.  El arribo de su trabajo como traductor fue la publicación en 1943 de una colección de poemas de Paul Valéry, publicado por su propia editorial Prisma. El ejemplar que yo reviso tiene correcciones autógrafas de Carlos Chávez, el famoso músico, a quien pertenecía. Sin embargo, encuentro estas anotaciones injustas o altamente discutibles, producto más bien de un afán de traducción literal y no tanto en atención al sentido del poema.

II 

La mano magnífica de Carlos Chávez me lleva a pensar algunas cosas sobre la traducción. Sé que son preguntas que llevan entre nosotros mucho tiempo, pero, al estilo de Borges, me interesa más la verdad que se esconde en ellas que la novedad que representen. Pienso primero en qué es aquello a lo que podemos llamar Traducción. Jakobson distingue, en un estilo muy esquemático, entre tres tipos de traducción: equivalencias o aproximaciones dentro de una misma lengua; el paso de las experiencias no verbales a una construcción verbal; y por último, el intercambio entre lenguas distintas. Steiner no se aleja mucho de este planteamiento, pero en vez de verlo como actividades separadas coloca a la traducción como el centro de las actividades lingüísticas del ser humano: constantemente estamos traduciendo y llevando de un ámbito no verbal a uno verbal sensaciones y sentimientos. Constantemente nos enfrentamos a un proceso de selección de palabras que parte necesariamente de una ponderación entre distintos vocablos para ajustar nuestro pensamiento a nuestra expresión verbal. Y en consecuencia, podemos, estamos familiarizados, emprender la traducción entre lenguas porque es un proceso que nos es conocido desde siempre.
            Ambas posturas rodean un problema que está en el centro de sus reflexiones, ¿qué es lo que se hace cuando se traduce? ¿Qué es lo traducible de una lengua a otra, o más aún, qué es lo traducible de un texto a otro?
            Pienso en dos cosas previas, que tienen que ver con mi práctica y que podrán parecer chocantes, pero a mí me parecen una declaración de principios sin la cual el problema se desborda y es imposible de encarar. En primer lugar, hablar de traducción significa hablar de traducción literaria. Es decir, de la necesidad de trasladar un texto literario, con todo lo que eso implica, a otra lengua que aquella en la que fue escrito originalmente. En segundo lugar, y como consecuencia necesaria de la primera premisa, toda traducción literaria es necesariamente una recreación.
            Es por estas dos ideas que las aproximaciones más interesantes para mí vienen de Walter Benjamin y Jorge Luis Borges. Por un lado, Benjamin recurre a la mística judía para hablar de un lenguaje primordial que se ha visto fragmentado en las distintas versiones idiomáticas que hablamos. De ahí que todo acto de traducción esté condenado al fracaso, porque no hay equivalencias entre las lenguas, sino que más bien todas son partes de un solo entramado. La idea más interesante que transmite Benjamin es que la traducción, fallida siempre, compromete una cierta violencia con el lenguaje de arribo. Que la lengua que recibe el texto traducido no puede alojarlo de una manera pasiva, porque no alcanza para cubrir la experiencia del idioma previo. Y por tanto, debe forzar al idioma de arribo a estirarse, a torcerse, para poder admitir un texto traducido. No sé si esto sea verdad, pero es claro que cuando uno traduce un poema lleva en sus manos esa tentación de no atender del todo a las reglas gramaticales de su lengua. Y no por desconocimiento, sino porque evidentemente no son suficientes para decir lo que el poema dice. Así, pues, al menos en mi versión, es necesario recrear el poema en un idioma que no necesariamente es completamente el que lingüísticamente señalamos como nuestro. Es decir, que traducir a Linh Dinh (por dar un ejemplo) al español, es más bien rehacer los poemas de Linh Dinh en una lengua que no es del todo el español que conocíamos antes de este autor, pero que es lo suficientemente familiar para que podamos leerlo sin dificultades.
            En este punto entronca la versión de Borges, admitiendo que a pesar de que hay traducciones que privilegian la forma del texto, y otras que privilegian el sentido, ambas fallan si no admiten que se trata más bien de una versión. Es decir, que la traducción en un sentido acabado y completo es imposible y que debemos conformarnos con versiones, recreaciones, de los textos originales en la lengua de arribo. Ambas ideas consuelan y a la vez alientan. No es posible tener un método único de trabajo para todos los textos que queramos traducir, sino que debemos plantearnos estrategias que estén acordes con el tipo de recreación que queramos realizar, sabiendo de antemano que es una entre varias posibilidades y no necesariamente la más deseable.

III

Uno de los poemas de Valéry en versión de Lozano comienza con esta estrofa:

Granadas de gajos violentos
que ceden a exceso de granas,
¡creo ver frentes soberanas
que estallan en descubrimientos!

El ampuloso comentario de Prieto se limita a encerrar la preposición del segundo verso en un círculo y escribir al margen "al". Lo imagino frunciendo el ceño y tomando la estilográfica a mano para hacer un movimiento circular lleno de ironía sobre esa solitaria "a" que tanto incomoda su lectura. Olvida Chávez que es un soneto, y que Lozano está forzando la gramática en un afán de preservar la métrica del cuarteto inicial. Y olvida bien, porque es discutible la solución que Lozano acomete. Digo que olvida bien, porque estas soluciones dependen no de lo que pensemos acerca de la traducción, o de nuestro dominio de ambas lenguas en contacto, sino sobre la relación con el lenguaje que se desprende de nuestra particular concepción de la literatura. Una vez que admitimos distinguir aquello que es irreductible de la experiencia literaria, aunque sea desde nuestra particular inconciencia sobre el tema, nos veremos impelidos a tratar de preservarlo en una traducción. Y en ese sentido, la versión que realizamos es siempre nuestra, como lo son los poemas que sólo nosotros escribimos, para bien o para mal [[R




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Paso de Zebra - por Outi Korhonen


 
Outi Korhonen (Finlandia, 1973)



Estos son los los experimentos iniciales para la planificación de un proyecto educativo que, através de experimentos dialógicos y electroacústicos con diccionarios, buscan la posibilidad de comunicar en espacios donde la diversidad lingüística construye tanto inseguridades y riesgos, como nuevas posibilidades y travesías:

Recorremos el paso de zebra cuando hay que llegar al otro lado, cruzar el camino. Dicho paso, ofrece un cruce seguro por las simples líneas blancas sobre el pavimento. Quiero experimentar con un paso de zebra hecho de palabras, una herramienta para atravesar la distancia entre personas e idiomas distintos.


¿Cuáles son las palabras que ofrecen protección y permiten llegar al otro lado, o hacía la otra persona? ¿Significan lo mismo las palabras en mi idioma y sus traducciones en otra? Con qué otras palabras me encuentro en el camino. Cómo se transforma mi mensaje en ese cruce y qué puedo saber del mensaje que recibe la persona con la que quiero comunicarme. ¿Qué tipo de riesgos construye el tráfico de mensajes mal entendidos, o indescifrables, del que quie- ro protegerme al construir este paso seguro? Tú, qué palabras dejarías sobre el paso de zebra. ¿Cuál sería tu cruce? ¿A dónde te gustaría llegar? ¿Qué riesgos evitarías?


Los talleres y resultados concretos del Paso de zebra de palabras, incluyendo una alfombra mágica electroacústica, serán realizados en 2015 en diferentes centros culturales de Helsinki durante el “mes de las cien lenguas”, en el marco del Día Internacional de la Lengua Mater- na (21 de Febrero) y el Día Internacional de la Poesía (21 de Marzo); fecha última que coinci- de con el Día Internacional en Contra del Racismo [[R






Equipo: Alejandro Olarte y Outi Korhonen 




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